Rafa de la Sierra

-a A+
Protocolitis: una enfermedad estival

Parece que estamos en presencia de una nueva enfermedad de verano, la protocolitis (también denominada venganza de Moctezuma protocolaria). Etimológicamente deriva de proto (prioridad, preeminencia) y colitis (diarrea), si bien este sufijo, en opinión de los expertos, no debe interpretarse en el primer significado que le da el diccionario de la RAE "anormalidad en la función del aparato digestivo que se caracteriza por las frecuentes evacuaciones y por la consistencia líquida de las mismas", sino en el segundo, "diarrea: confusión mental".

La protocolitis, por tanto, es una enfermedad que consiste en una confusión (diarrea) mental que lleva a alteraciones en la percepción de la prioridad y de la preeminencia, sobre todo en los actos públicos; y, más específicamente en el caso de Cantabria, en los actos académicos.

Así considerada, y al igual que la colitis gástrica, la protocolitis puede considerarse una enfermedad estival, al menos en nuestra región.

Los primeros casos de esta enfermedad se han dado en la UIMP y han afectado al Rector, al responsable del protocolo y a otros altos cargos de la Institución (la enfermedad, lógicamente, no entiende de prioridades o preeminencias), aunque se ignora quién ha contagiado a quién. Es más, recientemente otras personas, incluida alguna "miembra" del Gobierno Regional, han presentado síntomas parecidos, aunque no se ha verificado con exactitud que padeciera la misma enfermedad.

En el caso de la UIMP la sintomatología ha sido severa, y ha supuesto una grave alteración de la prioridad y la preeminencia, que ha llevado a relegar al Presidente de Cantabria a una posición secundaria en un acto institucional. Pero, incluso, ha producido una confusión absoluta sobre la naturaleza de los hechos y de los actos, ya que alguno de los enfermos ha llegado a afirmar que era esencialmente académico un acto en cuya Presidencia se encontraba una Vicepresidenta del Gobierno del Estado, la homenajeada era una ex Presidenta de Chile y los asistentes eran, en su mayor parte, representantes políticos e institucionales. Nada mejor para ilustrar la gravedad de este caso de protocolitis.

Una utilización razonable del protocolo y sobre todo la cortesía, que es todo lo contrario a la protocolitis, hubiera solucionado el tema sin mayor dificultad. Porque el protocolo, sobre todo el universitario, se compone de normas rígidas y precisas, pero también de costumbres y de reglas de cortesía prácticamente obligadas. Y, en ese sentido, no se puede defender con seriedad que son estrictamente académicos o universitarios determinados actos de concesión del doctorado honoris causa, en donde prima el componente político e institucional en la concesión de la dignidad y en el desarrollo del acto. Y en estos casos en que lo institucional se impone a lo académico es obligado respetar la prioridad y la preeminencia institucional, aunque sólo sea por cortesía. Hay múltiples ejemplos, aunque recuerdo por su similitud cómo, en la proclamación de Almodóvar como doctor honoris causa por la Universidad de Castilla la Mancha, cerró el acto, protocolariamente, el Presidente de la Comunidad, José Bono. Por cierto, sin que posteriormente hubiera ninguna referencia al protocolo por parte del Secretario del PSOE en Castilla la Mancha. O, para resaltar más la contradicción, la concesión del título de doctor honoris causa a Francisco (Pancho) Pérez en la misma UIMP, en un acto que contó con presencia de la Ministra de Cultura y del Presidente de Cantabria en la mesa presidencial, ambos con el correspondiente turno de palabra.

Conozco bien a Miguel Angel Revilla y sé que le importan un bledo las dignidades y el protocolo a nivel personal. Pero es el Presidente de Cantabria y, como tal, el representante ordinario del Estado en la Comunidad Autónoma, y en tal condición hizo bien en declinar asistir a un acto en el que no se le otorgaba la prioridad y la preeminencia que corresponde a su posición institucional. Y el servicio de protocolo de la UIMP hizo mal en relegarle a una posición secundaria, por más que esa decisión se quiera envolver en razones universitarias o académicas, en todo caso bastante forzadas.

Estoy seguro (bueno, casi seguro) de que este despecho al Presidente de Cantabria ha sido involuntario y supone, simplemente, una de las consecuencias indeseadas de esta enfermedad estival incómoda que es la protocolitis. Espero no obstante que, como la mayoría de las enfermedades estivales, sea de corta duración. De todas formas, no sería malo tratarla con algún remedio específico, como unas gotas de sentido común y de cortesía protocolaria; y, si llega el caso, con una infusión de té del puerto con orujo, que es recomendable para la protocolitis, para la colitis gástrica e incluso para el estrés. Que ya sabemos que la protocolitis de origen nervioso aparece cuando se viven situaciones de estrés y nerviosismo con frecuencia. Por supuesto, sin pasarse con el orujo.

Ah, y ojo al contagio, que ya ven lo que le ha pasado a la Vicepresidenta.

.

Imprimir Enviar compartir: ¿qué es esto? 6 comentarios vota el artículo: neutro neutro neutro neutro neutro

Comenta este artículo

Tu nombre (obligatorio)
Tu e-mail (obligatorio)
Deseo mostrar mis datos He leído y acepto la política de privacidad y las condiciones de uso

Listado de comentarios

comentarios 6 comentarios
Jose Francisco Abando

Jum.... ver si en las prosimas conversaciones de pactos de legislatura, se le ocurre a alguien sacar el tema de la Presidencia de la Autoridad Portuaria, el Rectorado de la UIMP, la dirección de Valdecilla, el Aeropuerto, etc, etc, no solo consejerias. amos digo yo............Jose Francisco Abando

Jorge Puente

Rafa, yo estoy casi seguro que este despecho ha sido plenamente voluntario. Al Rector socialista de la UIMP, al igual que al PP y a los pocos socialistas que quedan en Cantabria (y cada dia menos), ver a Revilla presidiendo los actos y pronunciado sus discursos es una cosa que no pueden soportar. Hay que recomendar a este Rector que se lea el Estatuto de Autonomia y ahí se dará cuenta de lo que representa el Presidente de Cantabria. A un acto al que asiste la ex-presidenta de un pais lo lógico es que esté presidido por un representante del Estado, y en este caso es el Presidente de Cantabria. Lamentable la UIMP y los partidos de Madrid justificandola.

Luisa

No puede ser más certero e ingenioso tu diagnóstico. Sólo una diarrea mental puede justificar un error tan grueso. Especialmente porque, como señalas, existen precedentes, algunos de este mismo verano, en que en la misma situación se ha contado con el Presidente de la región en el lugar que le corresponde. Esto quizás responde a un deseo incontenible de restar cualquier tipo de protagonismo al Presidente Revilla, que , pasada la crisis del AVE deja de ser la tabla de salvación del socialismo regional para ser un adeversario electoral

nuberu

... y unas gotitas de humor inteligente.

sarafian

Buen diagnóstico "Dr. House". A lo que llegan algunos para insultar a Revilluca y todos los cántabros. Mucho debe preocuparles a unos y a otros el posicionamiento político cada vez más acusado del PRC en nuestra región para caer tan bajo con este tipo de acciones, pero así están las cosas y lo mejor es tomarselo con humor pero dirigiendo la ironía a quien lo merece.

pepe

Parece mentira, con lo rígidos y aparatosos que son los actos de la UIMP, que ninguneen al Presidente de Cantabria, les guste o no, la persona que nos representa a todos. Es inconcebible, y por aupuesto Revilla hizo bien en no acudir, porque con esa actitud la UIMP, ha despreciado a todos los ciudadanos de esta tierra.

© 1978 - 2009 Partido Regionalista de Cantabria. Amós de Escalante 2, 2º D. 39002 Santander
Tel. 942 22 91 77 Fax. 942 362337. prc@prc.es
W3C CSS W3C XHTML1 W3C AA WAI AA EUROCERT AA