Aquí, en Cantabria, hay tres partidos políticos parlamentarios: uno tiene su sede en la calle Génova, de Madrid, y su símbolo es una gaviota; hay otro, que tiene su sede en la calle Ferraz, también en Madrid, y su símbolo es un puño y una rosa; y hay otro partido, el PRC, que tiene su sede en la calle Amós de Escalante de Santander, y su símbolo es el mapa de Cantabria.
Uno, dos y tres; lo dicho: salvo error u omisión, tres partidos parlamentarios.
Eso, que parece tan sencillo, no lo entiende el líder natural de uno de los partidos con sede en Madrid; y ha asegurado que sólo hay dos. Me recuerda aquello de "hay tres tipos de personas: las que saben contar y las que no", y evidentemente el líder provisional del partido madrileño de la gaviota está en el segundo grupo. Eso parece seguro. No sé dónde colocar a los de la rosa, pero sí me atrevo a asegurar que nosotros, el PRC, estamos en el tercero, el que falta, ése del que no quieren acordarse y que es el encargado de verificar si la suma es la correcta, porque sabemos que hay quien sí sabe contar, pero altera conscientemente el resultado, y quien no sabe contar, pero suma correctamente por casualidad.
Esto ha ocurrido desde siempre. Los partidos con sede central en Madrid, tienden a ignorar a los partidos con sede en Cantabria, o en otras regiones, porque tienen un sentido de propiedad de la política ("la política soy yo") y un planteamiento maniqueo de la ideología: hay que ser de izquierdas o de derechas, bueno o malo, amigo o enemigo, rojo o facha, sin matices, por decreto del aparato central.
Pero ocurre que las cosas, en la realidad, no son así. Las personas no se dividen al cincuenta por ciento. Y, por ello, desde hace treinta años cada vez más gente, al menos en Cantabria, apoyan a un partido como el Partido Regionalista de Cantabria, que ha conseguido ilusionar con una ideología sencilla, aunque firme, que se basa en tres o cuatro principios básicos: Defensa de Cantabria, trabajo y eficacia en la acción de Gobierno, honradez en el ejercicio de la política y solidaridad entre todos los ciudadanos, con atención especial a los más necesitados de apoyo.
Y, claro, un partido así, independiente, autónomo, solidario y cántabro, es mal visto por quienes desde Madrid pretenden controlar toda la política española y, mucho más, para quienes en Cantabria están, simplemente, "a órdenes" y carecen de la necesaria autonomía para tomar sus propias decisiones. Y, por ello, hacen como los niños miedosos, o como los avestruces, que meten la cabeza en el hoyo para pensar que no existe lo que no quieren ver.
Pero lo cierto es que han tenido que sacar la cabeza del hoyo, y han contado correctamente tres partidos en Cantabria, cuando han querido llegar al Gobierno de Cantabria con fiabilidad y con garantía. Por ejemplo, el PSOE nos ve con claridad y nitidez desde el año 2003, desde que formamos gobierno, porque antes, hasta 2003, nos situaba claramente dentro del PP. Y así el PP tuvo en cuenta la existencia del PRC para llevar adelante una acción eficaz de Gobierno desde 1995 hasta 2003, porque hasta entonces, incluso con mayoría absoluta en el Parlamento, había llevado a esta región al desastre económico, y la habían convertido en el reino de los tránsfugas y el hazmerreír de España entera.
Y lo cierto es que, desde que el Partido Regionalista entró en el Gobierno, y hasta hoy, desaparecieron los tránsfugas, los presupuestos se aprobaron en plazo, se gobernó con eficacia, se recuperó la normalidad democrática y Cantabria comenzó a crecer de forma sostenida. Y algo casi tan importante: se ha conseguido trasladar a España y a Europa una imagen de Cantabria eficaz, rigurosa y avanzada, pero también bella, espectacular y acogedora para los visitantes.
Por eso ahora, cuando llegan las elecciones y los ciudadanos tienen presente todo eso, el líder provisional del PP quiere desdibujar la imagen del Partido Regionalista, intentando que nadie la vea, pretendiendo desesperadamente difuminarla o disolverla, taparla con un traje de centralismo y de sometimiento que al PRC no le corresponde, que le queda muy pequeño.
Un traje, por cierto, que le queda que ni pintado a él y a su partido. Y, por cierto, que no sé seguro si no se lo habrá regalado El Bigotes, con lo de la Gurtel.
1 comentarios
Esmana'l tu miéu y parla cántabru derréu!! Upa Rafa, Upa Cantabria!! PRC en Madrí, abora es el momentu... Espanta tu miedo y habla cántabro sin miedo!! Arriba Rafa, Arriba Cantabria!! PRC en Madrid, ahora es el momento...