En general, es reconfortante esta mañana de lunes leer los periódicos, escuchar las emisoras de radio y ver los resúmenes de televisión tras el Congreso del PRC. En las crónicas se resalta la extraordinaria presencia de militantes, el rigor con que se han abordado los retos de Cantabria de cara al futuro, la responsabilidad de los cargos públicos del PRC al exponer las propuestas, la realidad de unos jóvenes que garantizan el relevo, y el entusiasmo de todos en torno a un proyecto, a un compromiso con Cantabria y a un líder político excepcional.
Es cierto que, leyendo algún periódico -la excepción confirma la regla- tengo la sensación de haber asistido a otro Congreso, de haber escuchado otros discursos o de haber estado con otras personas en el paraninfo de la Universidad la mañana del domingo. Pero no hay problema; como se lee en Göethe, "el perro quisiera acompañarnos desde los establos, pero sus ladridos sólo demuestran que cabalgamos". Y así, pese a quien pese, nuestro Congreso, el Congreso del PRC, ha supuesto una prueba evidente de salud y fuerza políticas, de claridad de ideas sobre las prioridades de gobierno y de confianza en el Secretario General y Presidente de Cantabria y en su equipo.
Y, entre las críticas que se hacen, es habitual encontrar la referencia, a veces incluso en todo despectivo, a la unanimidad en la elección del nuevo Secretario General y candidato a Presidente, así como a la unanimidad o la mayoría abrumadora en la aprobación de las ponencias. Una crítica que, en muchas ocasiones, no puede disimular la incomodidad o el malestar que les produce la unidad en torno a las personas y los principios, pero que se reviste de una cierta pretensión científica y se concluye, con gesto displicente y sesudo: "no es bueno tanta unanimidad".
Pues bien, no estoy de acuerdo con ese planteamiento. Por supuesto, la unanimidad basada en la ignorancia, en el control férreo de los votantes o en la obediencia ciega es perjudicial y rechazable. Pero eso se produce en otros escenarios y ese no es el caso del PRC. Hay que recordar que nuestro Congreso está abierto a TODOS los militantes, es decir, que va quien quiere; que existe libertad absoluta de plantear críticas; que las ponencias, que puede presentar cualquier militante, se conocen por todos un mes antes del Congreso; que todo el mundo puede presentar enmiendas; que todo militante puede presentar candidaturas a los órganos del Partido. Y que, por supuesto, el voto es absolutamente libre.
Por eso no cabe sino felicitarnos de esa unanimidad o de esa amplia mayoría a la hora de aprobar nuestros principios, nuestros objetivos políticos y los cargos públicos y orgánicos encargados de llevarlos a cabo, porque es una unanimidad basada en la libertad de crítica, en la libertad de voto y en el conocimiento de las propuestas y de las personas.
Y es reconfortante porque demuestra a las claras la unidad del PRC, tan necesaria en estos momentos y tan deseada en otros partidos y en otros colectivos, que están muy lejos de conseguirla en sus congresos, en sus reuniones y en sus propuestas. Y también porque la unanimidad o la mayoría se han conseguido tras el debate interno, tras los acuerdos y las cesiones mutuas y con el objetivo común de conseguir lo mejor para el PRC y para Cantabria. Y, finalmente, porque trasmite un mensaje a la sociedad de fortaleza, de lealtad y de responsabilidad interna que son la base para garantizar la estabilidad, la sensatez y la eficacia en la acción de Gobierno.
El PRC ha vuelto a demostrar en este Congreso que es un partido fuerte, leal, con sentido común, unido, con un equipo humano competente y apoyado por todos, y con una idea clara de cuáles son las necesidades de Cantabria y los programas necesarios para afrontarlas.
Bienvenida por tanto la mayoría, incluso la unanimidad, que dejan claros estos objetivos.
1 comentarios
Estoy totalmente de acuerdo con lo expuesto por De la Sierra. ¿Acaso es mejor que la unanimidad en el PRC esos otros partidos que tenemos en Cantabria que están convertidos en una jaula de grillos en los que hay constantes navajazos o se siegan la hierba entre ellos para subir en su partido? Ánimo y por todas.