¡Se ha conseguido!
La trayectoria del Tren de Alta Velocidad entre Santander y Madrid pasará por Torrelavega, Reinosa, Palencia y Valladolid. Es decir, la vía natural. Y la llegada a Cantabria se producirá en las mismas condiciones y al mismo tiempo que al resto de las Comunidades del Norte de España.
Es, sin duda, una victoria de la firmeza, de la responsabilidad, de la justicia y de la lealtad a los pactos. Es una victoria también del Presidente de Cantabria (aunque él manifieste que no hay vencedores ni vencidos). Y es una victoria de todos los cántabros. Pero, sobre todo, es la victoria del sentido común.
El sentido común que pide una conexión segura y rápida por ferrocarril entre Santander y Madrid por la vía natural, que es la más corta, y que supone además, y eso es igual de importante, la conexión ferroviaria segura y rápida entre Cantabria (Santander y su entorno, el Puerto y la zona industrial del Besaya y Campóo) con Palencia y Valladolid, es decir, con la región castellano leonesa.
El sentido común y la justicia que impiden discriminar a unas Comunidades Autónomas en beneficio de otras, que reclaman decisiones razonables y solidarias y que exigen tener en consideración otros criterios, además de los estrictamente economicistas.
Y el sentido común que pide el cumplimiento de los pactos y de los compromisos, que es la base de la confianza y de la estabilidad, y que permite continuar desarrollando eficazmente los proyectos y los programas de gobierno, sobre todo en estos momentos de crisis y de dificultades.
El primer paso, y el más importante, está dado: el compromiso del Presidente del Gobierno de España sobre el AVE. Los siguientes van a venir en los próximos días, y son fundamentales, porque suponen concretar en plazos, proyectos y presupuestos la voluntad inicial.
Por eso sería bueno que, tal como se ha hecho en otras Comunidades Autónomas, como Euskadi, Asturias y Galicia, se recogiera por escrito el acuerdo alcanzado y su desarrollo, para que queden establecidos, sin sombra de duda, los compromisos, los plazos y los presupuestos estimados, las características de la obra y las previsiones de su continuación futura hasta Santander.
Desde el Partido Regionalista queremos trasmitir, además de la satisfacción por el éxito conseguido, confianza y esperanza en el futuro. Y, desde luego, el compromiso de seguir como hasta ahora: defendiendo los intereses de Cantabria con ilusión, con responsabilidad, con firmeza, con eficacia y, sobre todo, con sentido común.
2 comentarios
Felicidades a todos los compañeros del PRC, como dice Rafael lo interesante es que todo quedase plasmado por escrito para que no haya nuevos sustos, espero que Pepiño se reuna pronto con Revilla y se cierre este asunto con un gran exito para CANTABRIA.
El no haber accedido a las racionales peticiones de nuestro Presidente hubiera sido de una miopía imperdonable. Menos mal que se han dado cuenta del error y lo han corregido. Como muy bien dice Rafael, ha triunfado el sentido común. Bravo por el Presidente y quienes le han apoyado en esta lucha de David contra Goliat.