Lo dijo Miguel Angel Revilla en Monzón de Campos y lo ha repetido varias veces desde entonces: nuestra postura sobre la construcción del AVE no es un calentón, sino algo bien reflexionado y bien justificado.
En primer lugar porque, como también dijo Miguel Angel, no se trata de "un" tren, sino de "EL TREN", es decir, la obra de comunicaciones más necesaria de Cantabria en estos momentos. Por tanto, retrasar o renunciar a esta obra es retrasar o renunciar a un elemento fundamental, básico e imprescindible en el diseño del futuro económico de nuestra región.
En segundo lugar porque no se trata de una obra fruto del capricho o de la improvisación, sino fundada en la más estricta necesidad y, sobre todo, en la justicia, ya que Cantabria ha sido históricamente marginada en el desarrollo de las comunicaciones, a veces con decisiones tan absurdas como la del abandono del ferrocarril Santander-Mediterráneo, basadas en razones políticas de la peor especie.
En tercer lugar porque precisamente fue la importancia de esta obra la que hizo que el Pacto de Gobierno con el Partido Socialista, aunque comprendía por supuesto otros proyectos y objetivos importantes, se fundaba esencialmente en la promesa de la construcción del AVE a Santander en el mismo tiempo que al resto de las Comunidades Autónomas del Norte de España. Si justificó la firma de un pacto justifica sin duda su puesta en cuestión en caso de incumplimiento.
Y en cuarto lugar porque, desde el punto de vista general, en el PRC consideramos que la política de eliminación de Obra Pública en tiempos de crisis es equivocada, sobre todo cuando afecta a obras de infraestructura que suponen refuerzo de la cohesión territorial, como el AVE a Cantabria. Mucho más cuando las obras ya están licitadas y adjudicadas y, en consecuencia, ya financiadas.
Por ello quienes piensan que "un tren no puede justificar la ruptura de un pacto" están equivocados. Este tren SI. Y, por supuesto, hay una forma de evitarlo: cumplir el acuerdo. Que es lo que todos estamos deseando.
2 comentarios
El problema es siempre, no nos engañemos, el dinero, el poder. Eso es lo que interesa, en general, a todo ser humano. Y como los cántabros somos pocos frente a los que nos rodean, pues nos ganan en cantidad a la hora de conseguir. Así que la solución es, para que se nos tenga en cuenta, ofrecer calidad. Tenemos que hacernos necesarios por CALIDAD, ya que por cantidad nos ganan.
Con este tema del AVE llevamos ya ni se sabe cuánto. Como decía mi difunta abuela: esto me huele a chamusquina. Cuando a quienes gobiernan en España les interesa sacar a relucir la guerra civil, tenemos tema para rato. Cuando en Cantabria alguien pretende polemizar, por los interese que sean, se sacan de la chistera el tren AVE y ya tenemos el lio montado. Me da la sensación que nos están tomando el pelo miserablemente y entretanto desde el regionalismo no se está dando la respuesta debida, pero no con declaraciones más o menos rimbombantes sino con hechos y resoluciones contundentes que se deberían tomar por parte del Presidente Revilla como por ejemplo: abrir la crisis en el gobierno de Cantabria y acto seguido adelanto electoral. Dadas las circunstancias no sé por qué vamos a tener que esperar un año más