El día 12 de abril de 1988 publicaba, como Presidente de ADIC, una Tribuna Libre en el Diario Montañés que, leída veinticinco años después, sorprende por su actualidad y su vigencia. Eliminad algunos apellidos y nombres propios, y casi seguro que llegaréis a la misma conclusión. Sobre todo si aquellos nombres de finales de los ochenta los sustituís por otros equivalentes en la actualidad.
Con educación, a nuestro presidente regional
Siempre se ha dicho que donde escasean las ideas abundan los insultos, y eso es lo que se me ocurre pensar al acabar de leer el artículo que nos dedica nuestro presidente el Gobierno. Sin embargo, procuraré no caer en el error de detenerme en lo anecdótico ni es mi intención en la vida política, y mientras pueda, entrar en el juego de las descalificaciones, los insultos y las polémicas vacías de contenido. Los insultos de nuestro presidente regional, en todo caso, forman ya parte con todo merecimiento de nuestro patrimonio folklórico, desgraciadamente, y han perdido toda su capacidad de ofender, si es que alguna vez la han tenido.
Pero, en todo caso, para mí lo importante del articulo del señor Hormaechea no son los insultos, sino lo que parece ser el fundamento teórico de su política regional. Sin embargo, antes de analizarlo,...
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Parece que fue ayer cuando llegó a Cantabria este Gobierno, y ya estamos a punto del paso del ecuador. Ese acontecimiento, que se celebraba antiguamente con el bautismo entre trópicos al transitar de una mitad a la otra del planeta, suponía una ocasión de celebración que sigue teniendo, con distinta realidad, la misma vigencia.
Aunque ahora no estemos para celebraciones, parece muy conveniente aprovechar ese momento de transición, en el que comenzarán a quedarle al Gobierno menos días hasta el final de su mandato que los que han transcurrido desde su comienzo, para efectuar una reflexión sobre la singladura, sobre la dirección que ha tomado la nave. Por si hubiera que hacer algún cambio.
Y lo primero que resulta sorprendente es que, a estas alturas, no existe manera de saber si el Gobierno está siguiendo la línea correcta para llegar a su objetivo, porque no hay objetivo. Podemos tener la intuición de que el camino no es el correcto, porque los resultados de su gestión son sobre todo negativos, pero no hay con qué comparar, porque no existe un proyecto de región ni a largo, ni a medio, ni siquiera a corto plazo, salvo que entendamos que el cumplimiento del déficit y acatar las órdenes de Madrid (de Génova y de la Moncloa) sean en sí mismo el objetivo, el proyecto de gobierno del Presidente Diego.
¿Y...
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- Que se ha roto la cañería del agua y se está inundando la calle.
- ¿Desde dónde llama?
- Desde Cabuérniga.
- ¿Cabu qué?
- Ca-bu-ér-ni-ga, en Cantabria, España.
- Ah, perdone. Para Cantabria, España, pulse 6.
- .........
- Atención a los vecinos Cantabria, ¿dígame?
- Mire, que le llamo porque se ha roto la cañería del agua y se está inundando la calle.
- Correcto. Para roturas de cañerías pulse asterisco.
- .........
- Ha llamado Ud. a Atención a los Vecinos, Roturas de Cañerías. En este momento no podemos atenderle. Llame por favor en quince minutos. Y muchas gracias por utilizar nuestro servicio de atención de urgencia a emergencias locales.
Por...
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Eran otros tiempos.
El día 28 de abril de 1994 un Presidente de Cantabria, aislado y sin mayoría en el Parlamento, firmaba una disposición (una “instrucción”) del siguiente tenor:
“Le requiero para que, insoslayablemente, no se pague ninguna cantidad sin mi firma previa en el documento”
Es decir, no se podía efectuar ningún pago sin que constara en el documento la firma del Presidente; lo que, entre los funcionarios, vino a denominarse “la mosca”. ¿Tiene la mosca? se paga; ¿No tiene la mosca?, pues no se paga.
¿Porqué se tomó esta decisión tan irregular y tan perjudicial? Hubo diversas versiones, algunas bastante malintencionadas. Sobre todo porque, el mismo día, se publicó otra ¿instrucción? que rezaba:
“Como ampliación de las instrucciones de fecha 14 y 28 de abril de 1994 les rogamos nos confirmen el efectivo pago de todas aquellas autorizaciones que les vaya remitiendo”.
Lo que no hizo sino aumentar los recelos porque, ¿qué interés podía tener el Presidente en saber a quién se pagaba y cuánto?. Por tanto, la mosca en el documento de pago y la mosca detrás de la oreja.
Ignoro si se cumplieron los...
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Durante el fin de semana hemos tenido noticias del alcance de las irregularidades en las cuentas del Partido Popular y la “presunta” implicación del Partido Popular de Cantabria en el asunto; cobra singular importancia, por tanto, saber por qué el Sr. Bárcenas fue propuesto para Senador por Ignacio Diego y el PP de Cantabria, sin que existiera vinculación conocida con esta tierra ni hubiera razón alguna política o social que lo justificara. Se habla, pues, de indicios de corrupción
Hoy conocemos los datos del paro, pésimos en Cantabria, que se unen a la serie de datos económicos recibidos regularmente, todos negativos para nuestra región, mucho peores que la media de toda España y que contrastan, como ya hemos dicho hasta la saciedad, con los que Cantabria tenía hace apenas un año y medio. Casi 59.000 parados, algo absolutamente dramático para los ciudadanos de Cantabria. Existen pues, no indicios, sino evidencias rotundas de incompetencia.
Corrupción e incompetencia, una aleación nefasta cuando se trata de gestionar cualquier cosa, pero absolutamente letal si lo que se trata de gobernar son los asuntos de todos los ciudadanos, los asuntos públicos. No sé cuál es más dañina, pero sin duda alguna la mezcla de las dos resulta definitiva.
Frente a la corrupción se necesitan respuestas...
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Fernando Alonso lo explica siempre muy bien: es fundamental, sobre todo en determinados circuitos muy difíciles, lograr una buena posición en la parrilla de salida. Y si es la pole, mejor.
Sin embargo, y como también explica muy bien nuestro piloto de Fórmula 1, no basta con una buena posición de salida; luego, en la carrera, hay que conducir muy bien, hay que tener sentido común, hay que combinar adecuadamente osadía, atrevimiento y prudencia. Y, sobre todo, hay que tener buena técnica, hay que conocer el coche y no hay que cometer errores.
Hoy se han publicado las conclusiones del Observatorio Económico de Cantabria del BBVA, una entidad de indudable prestigio y solvencia, sobre la situación económica y financiera de nuestra región. Y las conclusiones han sido muy clarificadoras y se resumen en una frase: Cantabria tiene una posición relativa mejor para afrontar la salida de la crisis dentro del conjunto de las Comunidades Autónomas españolas.
En concreto, y detallando más su afirmación inicial, Cantabria se encuentra en una situación relativamente privilegiada porque tiene un menor nivel de deuda pública, porque sufre una menor tasa de desempleo, porque tiene un menor desequilibrio entre la demanda y la oferta del sector inmobiliario y porque tiene un menor apalancamiento financiero. Es decir, no estaremos en la pole,...
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La estupidez también puede ser infinita
El día 14 de agosto se estrenó en el Palacio de Festivales de Santander la sinfonía llamada “Infinita”, que es la décima de su compositor, el músico español Tomás Marco.
Es una pieza que, en sus cinco movimientos (Reverso de la marea, Mar y campo, Rincón de poetas, Cumbres y valles, Colores de la caverna), recorre musicalmente los valles, las montañas, el mar de Cantabria o nuestras cavernas prehistóricas, además de nutrirse y querer trasmitir la fuerza poética de nuestra tierra, de la mano de sus más insignes poetas (Gerardo Diego y Pepe Hierro).
La obra, (“una página maestra de la música española de hoy, compuesta por uno de nuestros grandes compositores”, o “un homenaje a Cantabria desde la estructura panorámica de la sinfonía”, según señalaba la crítica al día siguiente del estreno) suponía un intento del compositor de trasmitir sus sentimientos por Cantabria y de describir lo que a su vez Cantabria le sugería.
El acontecimiento fue resaltado, por supuesto, por los medios de comunicación de Cantabria y de fuera de ella (El Cultural, del diario El Mundo titulaba: “Cantabria se convierte en Infinita, la décima sinfonía de Tomás...
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En Sanlúcar de Barrameda hay un mosaico que conmemora la “primera circunnavegación a la tierra” y que contiene los nombres de los dieciocho navegantes que, en julio de 1522, llegaron Sevilla capitaneados por Juan Sebastián Elcano, tras dar la vuelta al mundo en la expedición iniciada por Magallanes en Sanlúcar de Barrameda tres años antes y que costó la vida a 216 tripulantes, entre ellos el capitán de la expedición, Fernando de Magallanes.
Entre esos dieciocho únicos supervivientes se encontraba un vecino de Cueto, JUAN DE SANTANDER, grumete, natural de Cueto, hijo de Gonzalo Debo y Catalina del Río, vecinos de Santander.
Hace unos años, menos de diez, se terminó de pagar el “túnel” por antonomasia de Santander: el Pasaje de Peña, cuya construcción finalizó en 1943. Más de sesenta años pagando la obra. Y hace escasos siete años que tuvimos que pagar los terrenos del Parque de Cabárceno, casi veinte años después de ocuparlos, por supuesto un Gobierno del Partido Popular.
No voy a decir que eso sea lo normal, desde luego; pero sí que podríamos poner infinidad de ejemplos cercanos de retrasos que también se apartan bastante de la normalidad: túnel de Tetuán, túnel de la calle Burgos, Palacio de Deportes, Palacio de Exposiciones, Palacio de Festivales, reforma del Palacio de la Magdalena, piscinas, campos de deportes, colegios, y muchas otras obras que se realizan y se pagan en varios años. Por supuesto, la mayoría bajo gestión directa del Partido Popular. Ver ayuntamiento de Santander, últimos veinte años.
Pero, prescindiendo de excesos, la plurianualidad es una situación normal en las grandes obras de infraestructura (carreteras. puertos, saneamientos, etc.) en las que, desde su aprobación hasta su finalización pasan generalmente varias anualidades, porque hay que redactar los proyectos, proceder a la licitación de las obras, adjudicarlas, construirlas y pagarlas.
Eso...
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Los que hemos tenido hijos y tenemos nietos conocemos bien el mecanismo: de pronto ..., ¡crash!, un ruido en la cocina. Y uno piensa: “¡vaya, otro vaso que ha caido en acto de servicio!”. Y llega a la cocina y encuentra allí unos trozos de cristal por el suelo y los ojos de un pequeño personaje mirándolo fijamente: “¡yo no he sido!”. Respuesta comodín en circunstancias normales porque, si hay cerca otro hermano más pequeño, la primera expresión será: “¡ha sido él!”. Y, si ya fallan todas estas tácticas porque allí no hay ningún hermano y porque en la cocina el pequeño personaje se encuentra solo, puede aun aparecer la última táctica de escape: “¡es que mamá lo había dejado al borde de la mesa y se ha caido solo!”.
Y la verdad es que, lo que al inicio era un incidente, acaba casi siempre siendo una situación entrañable y divertida, aunque el abuelo tenga que volver la cara para que el personaje no vea la sonrisa y saque conclusiones equivocadas.
Sin embargo, cuando el protagonista no es un niño, sino un hombre hecho y derecho que ha superado los cincuenta, y además es un cargo público, y además es consejero del Gobierno de Cantabria, y además lo que se le ha caido no es un vaso de cristal sino una gran parte de...
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