En Mayo hará un año que la mayoría de los ciudadanos pusieron con sus votos al PP a gobernar esta Comunidad. Durante estos meses han sido muchos los detalles, que me han hecho pensar que este Gobierno y su presidente no actúan con el sentido común que en estos momentos se hace más que nunca necesario. La estrategia llevada a cabo echándole la culpa de todo lo que pasa al anterior Gobierno, es una prueba de lo que una organización puede pensar que le vendrá bien, pero el sentido común indica, que la mencionada estrategia no tiene largo recorrido.
En breve plazo de tiempo cuando los fatales datos del paro vuelvan a sobresaltarnos, habrán pasado casi diez meses desde la toma de posesión de Ignacio Diego como Presidente. Los 100 días en los que todo iba a solucionarse pasaron, pero es que diez meses, como dice alguien muy cercano a mí, da tiempo de engendrar y parir la criatura. Ni un sólo proyecto nuevo, ninguna obra nueva a la vista. ¿Que fue del reinicio que se harían en el mes de Septiembre de las obras paradas por el Estado ? Nada, no hay grúas, palas o camiones trabajando. Ni ahí, ni en ninguna otra parte PARALIZACIÓN absoluta de la obra pública del Estado, pero también de la propia de nuestra Administración Regional.
Durante estos primeros 10 meses, ha habido eso sí, cortes de cinta y placas en obras adjudicadas o incluso puestas en ejecución por el anterior Gobierno presidido por Miguel Ángel Revilla. ( Durante los años que tuve la oportunidad de dirigir el gabinete primero de Revilla Vicepresidente y Consejero de Obras Públicas, Vivienda y Urbanismo y después de Revilla Presidente de Cantabria, tuve un continuado y estrecho contacto con PROFESIONALES DEL PROTOCOLO de la propia Administración Regional , del Parlamento, de otras Comunidades, del Estado, de numerosas Instituciones. En definitiva de un amplio y exquisito elenco de personas vinculadas profesionalmente todas, y con profesionalidad la mayoría, de los que pude aprender formas, usos y maneras de llevar a cabo los numerosísimos actos en los que participé). Recuerdo, y es lo que viene al caso, aquellos primeros 10 meses de Miguel Ángel como Presidente, en los que también se celebraron cortes de cinta y se pusieron placas de obras comenzadas con el anterior Gobierno presidido por Martínez Sieso. Recuerdo como a todos y cada uno de esos actos fue invitado a participar José Joaquín Martínez Sieso. Recuerdo como en cada acto durante su alocución Revilla mencionaba entre los presentes al expresidente Sieso, y recuerdo finalmente, a modo de anécdota, como concretamente en el acto de inauguración del restaurado Parador de Limpias, fuera de lo marcado por el protocolo, en el momento del corte de cinta inaugural. Revilla Presidente dio las tijeras a Martínez Sieso para que fuese él quien cortase la cinta, reconociendo así su implicación en esa obra licitada y adjudicada bajo su presidencia. Después de esos mencionados primeros diez meses Martínez Sieso abandono su escaño en el Parlamento para ir a Madrid.
La invitación a participar en estos actos por parte de un presidente hacia su predecesor, no lo recogen los manuales del protocolo explícitamente, es recogido por el sentido común de la sociedad, y eso creo que demuestra la grandeza del hombre, como hiciera Revilla durante sus primeros 10 meses de Presidente; sin embargo Revilla no ha sido invitado a la inauguración de obras, ya finalizadas bajo su presidencia. Dígase el parque de Amestoy en Castro, polideportivo de Cicero, y algunas decenas de obras más donde Diego ha colocado su placa. Quiero recordar especialmente una obra en la que el gobierno popular con su presidente a la cabeza, no sólo no ha participado de ella hasta el día de su inauguración, sino que además hizo la más dura oposición a su construcción," eran otros tiempos ". Me refiero al magnifico CAMPO DEL MALECÓN DE LA GIMNASTICA DE TORRELAVEGA. El sábado pasado, el Presidente Diego volvió a tener una nueva oportunidad de aparentar sentido común y gallardía invitando al acto a su antecesor, o como mínimo al verdadero "factotum" de los estrenados campos del Malecón a Javier, que ha luchado por esta obra hasta verla acabada; pero ni lo uno, ni lo otro. Una vez más Sr. Diego ha tenido una oportunidad de tener un gesto que le hiciera más grande, sin embargo una vez más se presenta para mi y para cada vez más gente "MAS PEQUEÑO".
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