Por más que uno se esfuerce, y créanme que lo intento cada día con ganas y un ejercicio de fuerza de voluntad encomiable, no encuentro nunca ni el más mínimo resquicio de lógica y sentido común en las voces y argumentos del Partido Popular, ya sea ésta de los políticos profesionales que "supuestamente" ejercen como tal, o ya sea de la de los mensajeros, voceros y altavoces mediáticos que utilizan, personificados y materializados en ciertos medios y ciertos ¿periodistas?.
Ahora hemos descubierto, gracias a una señora periodista que se autocalifica de ¿liberal?, que las nuevas formas de atacar al oponente político, que no de argumentar sus ideas y proyectos, consiste en remontarse a un pasado de cuando casi andábamos con pantalón corto y a unas extrañas argumentaciones para englobar en una misma cesta a peras con manzanas, melocotones, sandías y hasta melones.
Además nuestra estimada periodista, para acudir al programa La Noria y mantener un "cara a cara" con nuestro presidente, parece que no tiene argumentos suficientes por ella misma, y debe reunirse "secretamente" y "privadamente" con nuestro querido Ignacio Diego, eterno líder de la oposición en Cantabria, para que éste le aporte algunos "supuestos y contundentes" argumentos con los que desarmar y poner contra la pared a nuestro presidente.
Se trataba de hablar de la actualidad y la corrupción que impera en los alrededores del Partido Popular, y la señora nos sale con discursos estudiantiles de primeros de los años 70. Señora mía, todos cuando hemos sido jóvenes y exaltados, hemos hecho y dicho muchas cosas que quizás después hemos comprobado con la experiencia de la vida, que no eran del todo acertadas. Todos de jóvenes le hemos cogido algún cigarro a un compañero sin que lo viera y hemos planeado travesuras, que para eso está la juventud, pero señora mía esas acciones de juventud no deben convertirse en acciones habituales cuando uno es adulto y supuestamente maduro, y mucho menos si se realizan unas funciones y se manejan unos dineros que son de los ciudadanos. Nuestro presidente, lejos de lo que pudiera decir hace 40 años, puede presumir y decir muy alto que jamás ha cogido un euro ni ha realizado ninguna acción inadecuada. Somos un partido joven pero honrado y con transparencia en lo que hacemos.
Son ustedes las personas del Partido Popular las que se inventan argumentos y retuercen todos los caminos para acusar a los demás de todas aquellas cosas que se producen en su entorno, y ya sabemos que siempre utilizan aquello de "miente que algo quedará". Y yo le digo que no, que los ciudadanos no son ni tontos ni ingenuos, y todas estas cosas las entienden, las comprenden y obrarán en consecuencia.
La verdad es que me produjo cierta pena ver que para defender lo que parece indefendible, a saber la "supuesta implicación" del presidente valenciano en un tema de corrupción política, venga usted a recordarnos palabras de hace 40 años. ¿Acaso echa usted de menos aquellos tiempos de dictadura y silencio?. Pues nosotros no señora, somos demócratas y honrados, aunque le pese a usted y a su "privado y secreto" informador.
Nos sale también, para defender a sus amigos que gobiernan Madrid de la enorme contaminación que han tenido en días pasados, con que si en Barcelona hay más desde hace un año, y finalmente para rematar la faena nos habla de la contaminación en Torrelavega. La verdad es que ni usted ni por lo que veo su privilegiado informante, tienen mucha idea de lo que pasa por estas tierras. Mire usted, con datos oficiales puedo decir que, lo que hace tres años parecía imposible en Torrelavega acerca de la eliminación de los vertidos domésticos al Besaya, hoy es una realidad . Para el saneamiento del Saja-Besaya ha sido necesaria una inversión de millones de euros, que ha sido posible gracias a la colaboración entre las distintas administraciones: Ayuntamiento de Torrelavega, Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabriay Gobierno Central a través de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico.
Hace ya algunos días que escribí un post acerca del nivel político de algunos políticos y partidos de nuestro país, y en otras ocasiones también me he referido al nivel profesional de las personas que supuestamente deberían informar a la ciudadanía con honestidad, objetividad y profesionalidad. Sinceramente no sé en qué momento a algunas de las personas que ejercen su profesión, les enseñaron que en lugar de informar, lo que tenían que hacer era "deformar", y parece que algunos de ustedes debieron sacar matrícula de honor en esa materia.
La pena es que no son conscientes de que hay algunos ciudadanos que a pesar de todo les creen, y lo único que están consiguiendo con eso es sembrar enfrentamiento, intransigencia, desconfianza y algunas posturas más radicales que podrían llegar a ser peligrosas. No sigan por ahí señora, es un mal camino y una mala estrategia. Y al Sr. Diego también decirle que ni su forma de hacer las cosas, ni sus argumentos vacíos, ni sus voceros mediáticos van a conseguir hacerle presidente de Cantabria.
3 comentarios
Decir que me fui a la cama con cierto amargor por lo rastrero de la periodista y la pasividad de moderador,no se puede dar peor imagen,se lo tendra que mirar la Isabel,pues pora mi tiene un estudio de dos o mas sicologos...a no ser que el Diego le ponga un piso en el sardinero...¡¡¡¡no nos faltaba mas¡¡¡¡ de todas formas,ya mas calmada,y superada la impotencia me quedo con la dignidad del presidente,que aguanto como un señor ,con respeto educacion,y saber estar.¡¡¡¡BRAVO¡¡¡¡otro en su lugar se levanta y se va. mi apoyo para todos.
Siento escribir estas palabras pero me parece una verguenza lo ocurrido en ese programa !! esa mujercilla es una verdulera y nos debe una disculpa a los ciudadanos de Torrelavega y a los Cantabros.
La cuestion es que muchos no soportan que Miguel Angel Revilla sea uno de los políticos - por no decir EL politico- mejor valorado de España, tanto dentro como fuera de Cantabria. No entienden que el aprecio de la gente se gana con una trayectoria de trabajo duro, dedicación total a Cantabria, honradez e integridad, y no con las mentiras, los insultos, y el juego sucio que practican otros.