Ayer tuve la ocasión de participar en un bonito acto en mi ciudad, el lugar donde vivo y el lugar al que quiero, presentando en la Casa de la Cultura de Torrelavega las obras ganadoras del último concurso de Artes Plásticas de Cantabria. Fue un acto entrañable en el que tuve la ocasión y la oportunidad de presentar las obras ganadoras del mismo, que se exhibirán en los próximos días en la citada Casa de la Cultura.
La ganadora del concurso ha sido una artista del sur, andaluza de Úbeda, que nos ha traído su arte al norte, a éstas tierras que, alejadas en distancia del sur, están muy cercanas de él en el sentimiento y en el corazón. La obra ganadora, junto con la ganadora a la artista de Cantabria, y algunas otras obras que el jurado del concurso eligió para incorporar posteriormente a la Colección Norte de Arte Contemporáneo, podrán disfrutarlas los torrelaveguenses en los próximos días. Como ya he manifestado en numerosas ocasiones y no me cansaré de hacerlo nunca, tengo en un lugar privilegiado de mi mente a la ciudad en la que nací y en la que vivo, y por eso es un orgullo y un placer poder traer a ella tesoros como los que hemos presentado en el acto de ayer.
Quiero aprovechar estas líneas para volver a insistir y recordar a mis habituales lectores, y a todos aquellos que ocasionalmente tengan la paciencia y amabilidad de leer este blog, que ahora que llega el otoño y que la vida en la calle parece que se hace algo más desapacible, que no desaprovechen la ocasión de dedicar tiempo al arte. Siempre deberíamos reservar en nuestra actividad, en los días de ocio y descanso o en los momentos en los que necesitemos proporcionar una buena dosis de alimento a los ojos, al espíritu, a la imaginación o a los sentimientos, algunos minutos o mejor horas para deleitarnos con el arte y la cultura, con la belleza de un cuadro, de una escultura, de una obra arquitectónica y con los innumerables mensajes y matices que nos trasmiten los artistas en cada una de sus obras. El arte, la cultura, la música, la literatura, la arquitectura, la historia y la belleza contribuyen todos ellos en gran manera a calmar la ansiedad diaria y a que aprendamos a mirar las cosas con otros ojos y de otra manera. Si educamos nuestros sentidos en la cultura, estaremos educando nuestra forma de relacionarnos con nuestros semejantes y estaremos contribuyendo de una forma que no podemos imaginar, a mejorar nuestra vida diaria y nuestra convivencia social.
En Cantabria afortunadamente, disponemos de un enorme patrimonio histórico y de una enorme riqueza artística. ¿Lo conocemos?, ¿hemos visitado las impresionantes cuevas que tenemos?, ¿hemos dedicado algunos días a recorrer la ingente cantidad de patrimonio arquitectónico que inunda nuestra comunidad?, ¿hemos dedicado algún día a visitar los museos y bibliotecas que tenemos?. La mayor pena que puede tener una persona es disponer al alcance de su mano de todas estas riquezas y no conocerlas. Ahora que llegan los días más fríos, aprovechemos y empapémonos de toda esa riqueza que nos hará más cultos, más sabios y mejores personas.
No lo duden, es una excelente idea y una gran oportunidad.
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