Ayer fue un día importante para España y los españoles, un día en el que se celebró en muchos ámbitos, en muchos lugares y por parte de muchas personas, que una intentona de quitarnos la libertad y la democracia, preparada y protagonizada por unas cuantas personas con mucho más egoísmo personal y mucha más ambición de poder que cualquier otra cosa, intentaron que aquella incipiente democracia que tanta ilusión y entusiasmo había despertado entre la población, se convirtiera en una pesadilla de sufrimiento y dolor, de silencio y miedo, de autoritarismo y oscurantismo.
Afortunadamente para nosotros, aquello quedó en eso, en una intentona, aunque imagino que para los diputados que estuvieron encerrados casi un día entero, debió ser un suplicio y una angustia inimaginable, como lo fue igualmente para todos los que con miedo y angustia, vivimos desde fuera aquellas nefastas horas.
En aquellos momentos fueron también muy importantes los grandes profesionales del periodismo y los honestos medios de comunicación que, unidos todos por una causa común, la preservación de nuestra democracia, formaron un frente único y sin fisuras frente a esa minoría rencorosa y amargada que pretendía amargarnos la vida a todos los demás.
De aquellos días recuerdo con sensaciones gratas, que los políticos hablaban y discutían de política, de leyes, de proyectos y normas necesarios para el desarrollo de nuestro país, y que las discusiones y los enfrentamientos entre los partidos se referían siempre a asuntos políticos y legislativos. También recuerdo que los medios de comunicación y los periodistas que en ellos trabajaban, desarrollaban su tarea conforme a los que se entiende lógico y normal en ella, a saber, informar de lo que pasaba y trasladar esa información de forma objetiva y real a la población.
En algún momento posterior esto se quebró, y comenzamos a entrar en una dinámica en la que la política parecía ocupar un segundo lugar, y los medios o mejor dicho algunos medios y algunos periodistas dejaron de ejercer su labor de informadores, para pasar a realizar una tarea de adoctrinadores. Y todo ello a cualquier precio. Y este cambio originado y mantenido en algunos políticos, en algún partido y en algunos medios de comunicación lo único que ha conseguido es crear desconfianza hacia todos los partidos, hacia todos los políticos y hacia todo lo que se hace en política.
Parece ser que por parte de algunas personas y medios lo único que importa es mentir, linchar, falsear, confundir, engañar y todo ello con un soloobjetivo, el poder. Quieren ganar el poder no ensalzando sus virtudes, si es que las tienen, sino degradando a los oponentes aunque para ello tengan que hablar y decir cosas que no son ciertas, cosas inventadas sin la más mínima base de realidad en ellas.
A veces me da bastante pena que usen algunos el término "periodismo de investigación" para lanzar cosas cuya fuente no es más que una mentira de alguna personas rencorosa o alguna información falsa de alguien que sólo quiere perjudicar a otra persona. Me da mucha pena que asocien la palabra "investigación" a esa clase de trabajo, cuando el término investigación y todo lo que supone siempre lo hemos entendido y lo debemos entender como una actividad a través de la cual se obtienen progresos y mejoras para la vida humana. No, en absoluto, eso no es ni periodismo ni investigación, harían bien en buscarle otro nombre.
Y ahora, en lugar de ver que los políticos hablan de política, vemos que hablan de corrupción, de cohecho, de incumplimientos de la ley, y los medios en lugar de informar, lo que hacen es confundir y retorcer las informaciones de acuerdo a objetivos oscuros.
A todos ellos yo les recomendaría que echaran un vistazo atrás y aprendieran de aquellos hombres y aquellos políticos, igual que en su día hicimos los que hoy queremos seguir hablando de política y se empeñan en no dejarnos.
1 comentarios
leyendo sus blogs asiduamente, me he convertido en una gran admiradora suya, sr. Marcano, espero y deseo que el sr.Revilla, se retire ya, y ocupe Vd. su lugar . es el unico regionalista con el carisma y fuerza de un lider politico. ojala, mi deseo sea el suyo