Según se deduce de los sondeos electorales publicados estos últimos días en nuestra comunidad, y referentes a los previsibles resultados electorales del próximo 22 de mayo, parece que el sueño que albergaba el Sr. Diego y su partido de obtener la mayoría absoluta no tenía el menor fundamento real y que era sólo eso, un simple sueño del que no quería despertar. Sus palabras y discursos durante éstos últimos meses, no hacían otra cosa que repetir que lograría la mayoría absoluta, que gobernaría la comunidad y eso tan famoso de que en cien días todo el desastre que según el vivimos, estaría solucionado. Por lo visto su percepción estaba y está bastante lejos de la realidad, cosa que ciertamente le ocurre con casi todas o mejor dicho, con todas las cosas.
En aquellos días y discursos él hablaba y hablaba amparado en la "razón de la fuerza" que él pensaba que iba a tener con su mayoría absoluta, y que como se observa en los sondeos, no tendrá. Debemos pues alegrarnos todos ya que la razón de la fuerza nunca es una buena razón para nada, y mucho menos para gobernar y administrar los bienes y recursos públicos.
Y como buen seguidor que debe ser de los consejos del gran Groucho Marx, que decía en una de sus inolvidables frases, "estos son mis principios, si no les gustan, tengo otros", parece que el Sr. Diego, al percatarse de la situación, ha cambiado también de principios y de discurso, y últimamente lanza mensajes de que debe gobernar la lista más votada.
En éste caso, estaría cambiando la "razón de la fuerza" por la "fuerza de la razón", claro que teniendo en cuenta que él tuviera la razón, pero es que en éste caso tampoco la tiene, ya que nuestro sistema parlamentario se basa en acuerdos y consensos entre partidos, y ellos han sido y son unos excelentes especialistas en "no acordar ni consensuar" nada con nadie. Por tanto, sus razones se esfuman en su soledad política y parlamentaria, la misma soledad que les impedirá disponer de los diputados necesarios y suficientes para gobernar con estabilidad.
No, no tendrán mayoría absoluta como ellos pretendían, y no la tendrán porque los cántabros saben que en estos últimos años Cantabria ha crecido, ha mejorado, y solamente una crisis de la que nadie es ajeno y de la que nadie puede escapar, ha evitado que nuestro crecimiento y desarrollo sea mucho mejor. Pero no se preocupen, hemos de decir desde el PRC que lo será, que igual que en estos años hemos conseguido grandes progresos, lo seguiremos teniendo en los próximos sin ningún tipo de duda. La crisis pasará, las cosas mejorarán y todos volveremos a sonreir.
Aún así no debemos confiarnos, debemos seguir luchando para evitar que los ciudadanos sigan alejados y desconfiando de la política y de los políticos. Debemos hablarles, escucharles y compartir con ellos sus preocupaciones y angustias, para conseguir que sus votos no se queden en la mesilla de noche, sino que vayan a las urnas, y por supuesto que se decanten por el Partido Regionalista, un partido que ha trabajado, trabaja y seguirá trabajando siempre por una Cantabria mejor y por una Cantabria más infinita.
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