Comenzamos la segunda y última semana de campaña electoral, el último esfuerzo en los partidos para intentar convencer a los ciudadanos de las bondades de sus ofertas y programas electorales, y para que los candidatos a los municipios y a los parlamentos autonómicos, expliquemos las razones de por qué la población nos debe votar a cada uno de nosotros.
Bien, esto es lo que estamos haciendo en el Partido Regionalista desde el primer día de campaña, hablar de nuestros logros, de nuestra gestión y de nuestros proyectos, hablar de nuestros candidatos, de nuestra gente y de los problemas que de verdad importan y afectan a los ciudadanos, que son y lo digo para recordárselo a algunos, los asuntos y problemas municipales y autonómicos. En ello estamos y en ello seguiremos hasta el próximo viernes, y con ello estamos convencidos de que los ciudadanos cántabros sabrán apreciar el buen trabajo realizado hasta la fecha por los que hemos gobernado en la comunidad y en los ayuntamientos, y la constructiva y sensata labor de oposición que hemos realizado en los municipios en los que no hemos gobernado.
Sin embargo, ha habido otros que se han dedicado a hablar de incoherencias, a proponer a los cuatro vientos programas que están vacíos y no se sustentan ni siquiera en las grandilocuentes palabras con las que tratan de disfrazarlos, en hablar mal y falsamente de nosotros y en decir algunas cosas que, déjenme que lo diga lisa y llanamente, no se les ocurriría decir ni a los niños que aún no tienen "uso de razón".
Se me viene a la cabeza una anécdota de las muchas que circulan referidas a contestaciones increíbles de exámenes. En ésta, a una chica que le preguntaron sobre Confucio, no se le ocurrió responder otra cosa mejor que "Confucio fue un chino-japones, y fue el inventor del confusionismo". Increíble pero cierto. Pues bien, la preparación de esta chica para el examen debe ser parecida a la que han tenido los miembros del Partido Popular, pues a ambos se les detecta el mismo "cacao mental" y "confusionismo absoluto".
Díganme sino cómo es posible que el Sr. Diego, un señor que es elegido por sus jefes de Madrid, que debe dar cuenta y pedir permiso a Madrid para mover un dedo, y que se pone como un "niño con zapatos nuevos" cuando su jefe de Madrid viene a dar una vuelta por aquí, sigue empeñado en decir y afirmar que a nuestro presidente, el Sr. Revilla, que es de un partido de aquí, lo han elegido en Madrid. No termino de entenderlo por más que lo pienso. No me extrañaría que siguiendo con la cuestión, cualquier día oyéramos decir al Sr. Diego que el Partido Regionalista de Cantabria, es un partido de Extremadura por ejemplo, porque ya puestos se ha atrevido a decir que si se quiere votar regionalismo de verdad, hay que votar al PP. Ante lo que yo continuamente me pregunto: ¿ppero de dónde es y quién manda en el pp?.
Decía el Sr. Diego el otro día junto a su jefe que "votar al Partido Popular significaba ejercer la libertad de que los cántabros, y sólo los cántabros, eligieran a su propio presidente del Gobierno y que no sea algo hecho desde Madrid".
Pues no Sr. Diego, va a ser que no, que ejercer la libertar de elegir a su presidente en Cantabria y por los cántabros, asegurarse de que el gobierno de Cantabria luche y defienda su tierra en cualquier foro, y demostrar un sentimiento regionalista sin dejar de sentirse español, eso sólo será votando al único partido que nació aquí, que es de aquí, que lucha por lo nuestro y que no tienen que dar cuentas a nadie de fuera de lo que aquí nos preocupa e interesa.
Va a ser que no, que por mucho que usted se empeñe en decir "sinsentidos" un día sí y otro también, no va a acercarse siquiera a ésa ansiada mayoría absoluta que pretende, para gobernar sin dar cuentas ni explicaciones a nadie, como por cierto hacen ya bastantes de sus correligionarios en otras comunidades autónomas, y sin ir más lejos en la capital de Cantabria Santander, donde los ciudadanos aún están esperando bastantes explicaciones de algunos asuntos turbios por parte de su alcalde.
Por finalizar recordando al citado Confucio, le escribo una de sus citas, por si le sirve de algo. Dice así: "no engañes a tu corazón (ni a los ciudadanos), con inútiles palabras que sólo demostrarían la escasez de tu inteligencia".
1 comentarios
Totalmente de acuerdo. Una anécdota que plasma a ciencia cierta el personaje que desempeña el Sr. Diego queda de manifiesto en el "retoque", y no con photoshop, que le han producido en los carteles que a lo largo de la capital del Besaya han puesto con su fotografía. Le han pintado una nariz roja que le favorece mucho. Saludos de Alberto