"Guardaos de aquellas ideas que llenan la memoria sin que produzcan otras nuevas ideas, como las fechas..." (C. Dossi).
Todos, absolutamente todos en Cantabria estábamos tremendamente ilusionados con el proyecto de la capitalidad cultural europea del año 2016. Había ideas, había proyectos, había trabajo, había ilusión y ganas y teníamos a personas encargadas de desarrollar todo lo anterior para plasmarlo en nuestra presentación a la candidatura. Se presentó, se defendió y... como todos sabemos, no conseguimos pasar el primer corte. Tristeza inicial, mala suerte y decepción, pero tras esos primeros momentos de desánimo, lo que hicimos fue levantar la cabeza, levantar los ánimos, enorgullecernos de lo realizado y pensar en nuevos proyectos y nuevos retos. Y a eso vamos, a eso debemos ir y para ello debemos trabajar. La fecha, el año 2016 se esfumó, pero tenemos el 2011, el 12, 13.....17, 18, etc, etc. Vamos a seguir trabajando en la cultura de Cantabria para que en el 2011 haya más y mejor cultura que en el 2010, y en el 2012 más que en el 11, y así sucesivamente, sin prisa, sin pausa y sin desánimo. Si un jurado no ha elegido a la candidatura de Santander para ser capital cultural, los cántabros en pleno si elegimos hacer de la cultura nuestro capital, ahora, después y siempre.
¿Y qué tenemos que hacer para ello?. Pues en mi opinión unas cuantas cosas.
En primer lugar pasar la página de una fecha, el año 2016, puesto que ya es historia. Todo lo que representa el proyecto planteado y presentado, pasa a ser un bonito recuerdo, un honroso intento, pero ya es pasado, como lo es y así lo he afirmado, la persona que en su día se eligió para dirigir este proyecto. Se eligió para desarrollar el proyecto, presentarlo y caso de ganarlo, para ejecutarlo. No ha sido así y su misión, lógicamente, podemos darla por concluida. Lo que no podemos dar por concluidos son las muchas áreas y proyectos de colaboración cultural que el Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Santander tenemos que continuar desarrollando. La infraestructura de medios técnicos y humanos que se puso en marcha para la candidatura a capital cultural, deberá el Ayuntamiento santanderino concluirla, transformarla o adaptarla a los nuevos planteamientos, pero lo que es seguro es que podrá seguir contando, como no podría ser de otra forma, con la colaboración y el entusiasmo de esta consejería. Que nadie lo dude, la colaboración ha existido, existe y seguirá existiendo entre la Consejería y el Ayuntamiento. Es necesaria y buena para los santanderinos en particular y para los cántabros en general.
En segundo lugar debemos volver a llenar nuestro equipaje de ganas, de ilusión y de nuevos proyectos. No hemos perdido ninguna batalla y no nos debemos sentir perdedores de nada, simplemente en ésta ocasión, no era nuestro momento. Estoy seguro que en el futuro tendremos muchas más oportunidades y momentos que intentaremos aprovechar mejor que éste y conseguir nuestro momento de gloria. Pero eso sí, para ello debemos prepararnos mejor, trabajar más, pensar en nuevas y mejores ideas, y hacer de nuestra comunidad una tierra en la que la cultura impregne hasta el último rincón de nuestra vida. Quizás de esta forma consigamos en algunos años nuestro objetivo ahora frustrado. Para ello disponemos, aquí en Cantabria, de gente preparada, culta y bien formada, con muchas ganas de hacer cosas y sobre todo de hacerlas bien. Busquemos a esa gente, pongámosla a trabajar para el futuro y dejemos que el tiempo haga el resto del trabajo.
Y por último y en tercer lugar, debemos seguir colaborando las distintas administraciones de nuestra Comunidad, para que todo lo conseguido hasta este momento, no se diluya como un azucarillo en el olvido. Cuando todos ponemos de nuestra parte pensando solamente en el bien común, las cosas funcionan y además funcionan bastante bien. Sigamos pues colaborando y sigamos consiguiendo objetivos para el bien de nuestros conciudadanos y para el bien de nuestra Comunidad. Este es el mejor regalo y el mejor legado que podemos ofrecer a las personas que gobernamos. Hagámoslo por y para ellos y seguro que ellos y nosotros seremos y viviremos más felices.
Sin fechas pues, sin prisas tampoco, pero sin pausas, trabajemos por el 2017, pero empezando por el 2011.
1 comentarios
Y si hay gente tan preparada en Cantabria ¿por qué se contrató al tal Doctor?