En efecto, a medida que se acerca la fecha electoral y se van desarrollando más los discursos y mensajes de los políticos y partidos, vamos obteniendo algo más de información acerca de las intenciones de nuestros amigos del Partido Popular, encabezados por ése gran genio de la política, de la economía y de la salvación que es nuestro insigne Ignacio Diego.
Imagino que durante estos días de precampaña y especialmente en el desarrollo de la campaña, conoceremos (quizás, solo quizás), algo más en concreto las medidas, proyectos e ideas que tienen nuestros rivales políticos, porque realmente lo único que hemos conocido hasta la fecha es un monosílabo: NO, acompañado de calificativos y adjetivos que, por si no quedaba claro el NO, trataban de aderezarlo con caos inminente, desastres por doquier y hasta la llegada del "maligno" para pasarnos las cuentas a todos por lo mal que hemos hecho todas las cosas, lo mal que nos hemos portado y lo poco inteligentes que hemos sido en no comprender que ese NO solo trataba de contribuir al bien común. Raro lenguaje el suyo a decir verdad.
Pero bien, si durante estos cuatro años de legislatura los populares se han dedicado únicamente a remover el terreno, a propiciar temblores de tierra aquí y allá, a vociferar que poco menos que se acababa el mundo, ahora hemos sabido finalmente el objetivo último del Sr. Diego. Y ese objetivo es que, según el mismo ha afirmado, quiere ser nada más y nada menos que TSUNAMI.
Mala noticia para todos nosotros, muy mala diría yo porque todos sabemos desde hace tiempo, y más con los últimos acontecimientos mundiales, lo que es y representa un "tsunami" y los efectos y consecuencias que tiene.
Un tsunami no es otra cosa que algo que nadie, en su sano juicio, desea que ocurra nunca en ningún lugar del mundo, y mucho menos en su tierra. Un tsunami es caos, destrucción, pobreza, desaparición de casas, coches, tierras, gente y un sinfín de cosas más. Un tsunami es algo que, una vez que ha pasado, no deja otra cosa que desolación, tierra yerma y dolor. Y mucha pobreza alrededor. Un tsunami es algo que cuesta muchos años olvidar, que cuesta muchos sacrificios superar y que supone muchas lágrimas vivir.
¿Verdaderamente el Sr. Diego desea ser tsunami?. Es increíble, aunque observando con detenimiento la labor de sucesivos intentos de terremoto que han venido realizando estos años, no nos debe sorprender éste último deseo que nos ha expresado con tanta claridad y contundencia.
Por tanto estimados amigos, no nos queda otra que la actitud y salida lógica y de sentido común, cual es, impedir que llegue el tsunami, y luchar por conservar y potenciar todos los logros que hemos conseguido en estos años, y que parece ser que alguien quiere ver reducidos a la "nada".
1 comentarios
Tsunami !! Tan solo me llega a la memoria la tragedia en Japon, precisamente hoy hace un mes de esa terrible tragedia donde los ciudadanos japonéses nos han dado cada uno de estos 30 dias unas muestras de civismo impresionantes, y que hacemos parte de los occidentales ? Pues si eso mismo, hacer juegos de palabras con algo tan catastrófico como es un "Tsunami", no tenemos ni el mas mínimo respeto por todas aquellas personas que están sufriendo las consecuencias de este terrible fenómeno natural, la verdad que muy mal Señor "pisapuros" ,debería tener un poco mas de tacto a la hora de intentar quedar bien con sus votantes los cuales no creo que estén muy de acuerdo con esta forma de hacer precampaña.Primero usted fue el súper héroe "pisapuros" luego el Tio la vara y sus 100 dias ahora quiere ser con todo mi respeto y nombrando una serie de dibujos animados "gormiti" Energía del Mar. Con todo esto yo diría mas bien que usted se parece a Mortadelo y sus 100 disfraces.Señor Ignacio usted mismo esta diciendo que no sacara mayoría a si que deje de disfrazarse y de la cara, o acaso no tiene su propia identidad? Buenos días y disfruten.