Hay personas por las que camina la vida y hay personas que caminan por la vida haciendo "camino al andar" como decía el poeta. Estas últimas son las que se caracterizan por la intensidad con la que viven cada minuto y la constante voluntad de aprender, conocer, mejorar y crecer.
Son las personas para las que no basta en la vida con cubrir las necesidades físicas de alimento y agua, sino que además buscan y se alimentan con otros elementos que no se comen ni se beben, pero engrandecen la amplitud mental y el volumen del conocimiento, se interiorizan y archivan para enriquecernos mental y espiritualmente, enseñándonos a comprender y apreciar más y mejor todo lo que nos rodea. Son los alimentos en cuya carta gastronómica encontraríamos las especialidades de pintura, escultura, música, literatura, arte, historia, y un gran etcétera.
En Cantabria disponemos de un buen número de establecimientos que ofrecen ésta gastronomía para el espíritu y alimento del conocimiento, a través de nuestros museos, bibliotecas, centros culturales, parques naturales, arquitectura histórica y monumental. Hemos añadido hace poco a ésta exquisita "carta gastronómica" una no menos exquisita receta, la "Colección Norte".
A pesar de la crisis, pero conscientes de que también en éstos temas debemos cuidar al máximo los presupuestos, seguimos trabajando con ahínco para engrandecer la variedad de nuestra "gastronomía para el espíritu". Y trabajamos para aquellos que como dije al principio, caminan por la vida buscando siempre el conocimiento y para aquellos que, no habiendo empezado ese caminar por las circunstancias que sean, deseamos ofrecerles la oportunidad de hacerlo.
Seguro que nunca se arrepentirán de ello, ya que como dijo Emile Henriot, "la cultura es aquello que permanece en una persona, cuando lo ha olvidado todo".
0 comentarios