Decía Cicerón que "cualquiera puede decir cuántas cabras y cuántos corderos posee, pero no cuántos amigos". Con ello el político, filósofo y escritor romano se refería a lo difícil que es en la vida tener amigos, buenos amigos que compartan tus alegrías y te reconforten en los momentos difíciles, y mantener esa amistad a lo largo de la vida de uno.
Yo no pretendo contradecir al erudito romano, pero lo que sí puedo afirmar es que tengo muchos amigos, mucha gente que me conoce, me apoya, se preocupa por mí y por mi bienestar, y que celebran los éxitos que obtengo de la misma forma que muestran su apoyo en los momentos en que los éxitos parecen querer alejarse. Son gentes normales, sencillas, gentes de mi ciudad y de otros lugares, a las que desde estas líneas quiero mandarles un cariñoso abrazo y un sincero agradecimiento por la emocionante sorpresa que me proporcionaron el pasado viernes una reunión con mi familia, mis amigos y mis compañeros en la que quisieron manifestarme su cariño. Fue emocionante y por todo lo que significaba para mí, les dije unas palabras en latín que, aunque pocos entendieron el contenido de las mismas, todos entendieron el significado ya que fueron palabras nacidas desde el corazón y expresadas con el mayor sentimiento de amistad hacia todos.
Gracias de verdad a todos "la única manera de tener un amigo es siéndolo", quiero deciros que a todos os considero amigos y de todos me considero amigo.
También tuve un momento de emoción el sábado, en la iglesia de San Miguel de Camargo, en donde acompañando a una enorme cantidad de amigos del futbolista Juan Carlos Arteche que hicieron que la iglesia se quedara pequeña, se ofició una misa en su recuerdo. Arteche fue un gran profesional, un enorme futbolista que triunfó aquí en Cantabria y posteriormente en Madrid. Un gran campeón que luchó hasta el final para darle esquinazo a una grave enfermedad que finalmente se lo llevó. Mi admiración para él y un enorme abrazo para toda su familia. Su recuerdo nos acompañará siempre. Gracias Juan Carlos por los buenos momentos que nos diste a todos tus seguidores y admiradores.
Por último no quiero terminar este post sin decir que también me emociona ser de Torrelavega y vivir en ella. Como he dicho en infinidad de ocasiones, llevo muy dentro a mi ciudad y jamás podría hacer nada para perjudicarla. Por ello quiero dejar claro que, a pesar de las perjudiciales palabras que desde el equipo de gobierno de la ciudad se vierten hacia mi persona, me gustaría como al que más que la piscina estuviera ya construida, que los ciudadanos de Torrelavega estuvieran disfrutando ya de ella, y que se dejara de manifestar que yo he parado u obstaculizado su desarrollo. Señora aldaldesa, deje ya de esconder la verdad, dedíquese a gobernar y a gestionar la ciudad, y tome las decisiones necesarias para que el proyecto se materialice. Una vez que usted finalice sus deberes, será el Consorcio de Infraestructuras Deportivas quien se encargará de poner en marcha las obras. En ningún momento encontrarán el más mínimo obstáculo por mi parte.
Como he dicho tantas veces, yo estoy tranquilo, sereno y seguro de que la verdad siempre vence.
3 comentarios
te conozco por tus frases que me animan y emocionan, gracias
No estuvimos allí para decir que estamos contigo, que creemos en ti, que sabemos de tu capacidad de trabajo, de dedicación. Porque te lo hemos dicho antes. No estuvimos allí para que vieras cuántos amigos tienes, cuánta gente comparte tu proyecto. No. Porque somos los que tienes desde hace mucho tiempo. Nadie de los que estuvimos contigo el viernes dudamos de tu honradez ni de tu valor. Y no necesitábamos que nadie nos lo recordara ni lo ratificara con una sentencia. Sólo queríamos hacer lo que no habíamos hecho antes: agradecerte tu entereza, tu ánimo en todo momento; que no desfallecieras ni te dejaras llevar por la rabia, ni el rencor; que te mantuvieras incólume ante la insidia y la trampa. Porque la grandeza de un hombre no está sólo en su inteligencia y su valía, sino en ponerlas al servicio de los demás a pesar de los enemigos
Por tu personalidad tan acusada no es fácil seguirte, lo que supone, asimismo, un atractivo nada desdeñable. Tanto conocen tu valía los enemigos que no pueden reconocerla. Admiro que tengas tantos amigos, con lo difícil que es poseerlos.