Hace aproximadamente año y medio, siendo aún Consejero de Cultura del gobierno cántabro, tuve el honor de presentar en la inauguración del XV Festival Cinespaña que se celebraba en la ciudad gala de Toulouse, el trabajo cinematográfico que se hacía en nuestra tierra. El festival aquél año 2010 contaba con Cantabria como comunidad invitada, lo cual constituyó un honor y una suerte para nosotros, ya que no eran muchas las oportunidades que se nos presentaban de dar a conocer nuestro trabajo en el área del cine.
Escribí por entonces un post en el blog, en el que me congratulaba de poder, desde la Consejería de Cultura, apadrinar e impulsar el conocimiento de nuestro cine, en nuestra comunidad, en toda España y por supuesto en el mundo entero. Decía entonces que nuestra creatividad, nuestro buen hacer y la calidad de nuestro trabajo, dejarían siempre el pabellón de Cantabria en un lugar muy alto. Y terminaba el post afirmando que el cine, al igual que cualquiera otra disciplina de las artes, constituye siempre un embajador ideal para cualquier país o región del mundo.
Aquí en Cantabria hemos tenido grandes personajes del cine, directores como Manuel Gutiérrez Aragón, actores como Eduardo Noriega o Antonio Resines, se han rodado películas de repercusión nacional e internacional como Primos, Gordos, Los otros, etc. Hemos representado siempre un escenario ideal para que los creativos culturales, literarios y audiovisuales, encontraran argumentos y localizaciones en las que poder hablar de nuestra tierra y de nosotros, introduciéndose en los lugares más íntimos y recónditos de nuestra comunidad y nuestra gente, y abriéndolos posteriormente al mundo.
Ayer en los “Encuentros culturales del Riojano”, tuve la oportunidad de saludar y escuchar al joven director de cine Daniel Sánchez Arévalo, que nos habló de su nuevo proyecto, su cuarto largometraje, que sueña con poder rodar en Cantabria, en Santander para ser más exactos. Tiene parece ser todo el apoyo del ayuntamiento y todas las facilidades que precisa, pero le falta el aspecto fundamental que le hará poder rodar aquí o no, y es la ayuda económica del gobierno cántabro, cuya respuesta por parte de la Consejería de Cultura está esperando.
Yo no dudaría, si aún fuera mi responsabilidad, ayudar en éste proyecto como anteriormente lo hicimos en otros, ya fueran largometrajes o cortometrajes, ya fueran asistencia a festivales o presentación de proyectos, y ya fueran aportaciones económicas o facilidades institucionales, y no dudaría porque sé que todo ello siempre ha contribuido y lo seguirá haciendo a la difusión y conocimiento de nuestra tierra, y eso siempre, siempre es garantía de futura riqueza y desarrollo.
Sabemos de la crisis, de las dificultades y de que debemos ser cautos en cómo manejar los recursos, pero también sabemos que hay inversiones y acciones, cuyo coste presente es realmente ínfimo comparado con la rentabilidad futura. El cine es cultura, la cultura es conocimiento y el conocimiento es la base del progreso. No debemos retroceder en eso.
¡¡ O tempora, o mores !!
0 comentarios