En nuestro país tenemos muy asumida la cultura de "quijotes", es decir, somos los primeros en hacer las cosas, en acudir en auxilio de los necesitados, en aceptar todo y a todos, y sobre todo en creernos siempre que todo lo ajeno es más importante que lo propio. Afortunadamente parece que ésta cultura está cambiando, y que las generaciones más jóvenes ya no prefieren tanto la música extranjera en inglés a la española, no piensan que tras los Pirineos está lo mejor, ni que en Norteamérica todos viven como en Hollywood. Ya son muchos los están convencidos de que aquí somos tan buenos o mejores como los de fuera.
Pero aún debemos ir un poco más allá, y empezar a pensar por ejemplo, que sin los de aquí, quizás no existirían muchas de las cosas de fuera, que gracias a los de aquí y tomando como base los sudores y trabajos de los nuestros, han podido los de fuera desarrollar cosas sin cuyo principio nuestro, no existirían. Y todo esto debemos reivindicarlo con fuerza y energía, y pregonarlo bien alto y fuerte a los cuatro vientos.
Por ejemplo, hoy nos maravillamos de todo lo que la cartografía puede ofrecernos, desde los mapas de carreteras hasta las maravillas que podemos ver y descubrir en internet a través de Google Earth. Por no hablar de lo que estas técnicas han contribuido al desarrollo urbanístico y social con los sistemas de información geográfica, muy utilizados últimamente por cierto, en marketing y publicidad.
Pero nadie sabe ni se acuerda que el primer mapamundi que existió en el que se incluían las tierras americanas, se debe a un marino universal, nacido en Santoña y del que debería hablarse mucho más de lo que se hace. Fue uno de los primeros expertos cartógrafos conocidos y trabajó al servicio directo de los Reyes Católicos.
No quiero decir que no existiría la cartografía moderna si no hubiera existido Juan de la Cosa, pero lo cierto e indiscutible es que el primer "mapamundi con detalle del nuevo mundo y del viejo continente y tierras africanas, se lo debemos a él. Admirable.
1 comentarios
La mayoría de jóvenes, estudiantes o no, tienen hoy en día atragantada la geografía física o política. La mayoría no saben lo que es un mapa mundi y mucho menos situar en él cualquier pais, cualquier capital, los rios, los mares, las montañas, etc. Lo digo porque conozco muchos casos de gente que teóricamente deberían tener cierta cultura y sin embargo cojean en estos temas. En cierto colegio, cuando a un grupo de niños su profesor les pidió que dibujaran un pollo, si que le dibujaron pero la mayoría le creó tal y como le conocen en el supermercado, o sea, bien limpio y envasado. Para muchos la leche es un producto que sale del brik que compran en el super. Digo esto porque creo que hay mucha ignorancia entre los más jóvenes sobre temas que en principio podemos considerar básicos y elementales. La enseñanza cojea y deja mucho que desear. Para nada se potencia el esfuerzo y sacrificio de los estudiantes para aprender ni la profesionalidad de los que tienen la responsabilidad de enseñar y enseñar bien. Ahora que estamos en crisis de casi todo, ¿qué tal si se integrara la .consejería de educación en la de Cultura?. Nos ahorraríamos un buen pellizco y se conseguiría culturizar un poco más a los estudiantes.