Se ve que a los gobernantes del partido popular les gustan demasiado los espectáculos dramáticos y macabros, tales como algunos de los que tenían lugar en los Coliseos romanos, porque en eso es en lo que han convertido todas y cada una de las empresas públicas y todos y cada uno de los servicios públicos de prestación de servicios a los ciudadanos.
Como sabrán mis queridos lectores, los coliseos eran los lugares en los que a los romanos de las clases dominantes y sobre todo a sus gobernantes, disfrutaban viendo peleas a muerte entre gladiadores, destrozos macabros en las luchas entre hombres y mujeres y fieras hambrientas, espectáculos siniestros en los que entre orgías de vino y de demencia, se regocijaban señalando con su pulgar hacia arriba o hacia abajo en virtud de la suerte que iban a correr los pobres condenados. Pobres hombres que, antes de llegar su casi segura muerte, se veían sometidos a encarcelamientos, humillaciones y desprecios.
Pues bien, esto mismo o algo parecido es lo que vienen haciendo los gobernantes populares en las sociedades y organismos públicos.
En primer lugar van lentamente, sin prisas pero sin pausas, confeccionando sus listas negras de futuros condenados entre los trabajadores de estas empresas y organismos que hayan tenido el más mínimo roce con los anteriores responsables de gobierno, los van sometiendo a diversas humillaciones y escarnios tales como aislamientos laborales, asignación de trabajos que les degraden como escanear artículos de sus periódicos favoritos, indiferencia y mala educación en su trato con ellos como decir que “si alguien se mueve le crujo”, frase pronunciada por uno de sus maravillosos y “humanos” directivos, para finalmente, cual pulgar que indica hacia abajo el camino del infierno, dejarlos en la calle, sin su trabajo y a muchos de ellos con pocas posibilidades de volver a encontrar uno.
Y como el asunto les va gustando y se deleitan en ello, no contentos con todo esto, deciden realizar sus trágicos despidos a la vista de público ajeno a tales tropelías, imagino que buscando algún aplauso de alguna persona tan desalmada como ellos, aunque no creo que lo logren. Así, no hace muchos días, montaron la función en el Palacio de Festivales, reuniendo a todos los empleados en el vestíbulo, mientras la gente de fuera pululaba por su interior o guardaban cola para sacar sus entradas, y de uno en uno iban nombrando a aquellos pobres desgraciados que habían sido señalados con el pulgar acusador.
Ya hemos visto su grado de solidaridad humana con todas las medidas que vienen tomando en sanidad, educación, servicios sociales, etc, pero llegar a hacer estas cosas que se citan más arriba, no puede indicar otra cosa que mentes enfermas que disfrutan con el mal ajeno y que nos están llevando a la ruina más absoluta.
Hace unos días sin embargo, hemos conocido que han perdido un juicio con alguien a quien habían despedido y tienen que volver a readmitir, pero dos cosas a destacar, que ha sido un despido nulo y sobre todo, que nada más despedir a esta persona tuvieron la poca vergüenza de contratar a tres. Indignante desde cualquier punto que se mire.
¡¡ O tempora, o mores !!
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