Parece que no estamos haciendo las cosas nada mal, yo diría incluso que las estamos haciendo bien, y para ello no me baso en otra cosa que en los datos que nos está proporcionando el turismo éste verano.
El mes de julio ya se obtuvieron datos prometedores, mejores que los del mismo período del año anterior, y eso que se supone que la crisis ha avanzado y que las familias están más cautelosas a la hora de gastar sus ahorros. Aún así hubo una ocupación en los establecimientos turísticos superior a la de julio de 2009. Este prometedor inicio del período estival nos hacía esperar con ilusión la ocupación para el mes de agosto, que siempre es el preferido para las vacaciones por una gran mayoría de los trabajadores. Pues bien, según los últimos datos obtenidos, la ocupación en la primera quincena de agosto ha sido también superior a la del mes de agosto del pasado año, y aunque sólo se haya superado en 33 centésimas, no deja de ser una enorme alegría que, dadas las circunstancias, hayamos conseguido mantener e incrementar ligerísimamente nuestro atractivo turístico.
Como responsable del tema, no puedo sino sentirme satisfecho y orgulloso de que así haya sido, porque ello indica que todas las medidas que estamos tomando, toda la publicidad y promoción que estamos haciendo, y todo el trabajo que desde las distintas áreas de la consejería se está realizando, van en la buena dirección. Ahora sólo nos falta que el tiempo quiera acompañarnos durante la segunda quincena de agosto, para que cerremos la temporada estival con sobresaliente. Nuestras playas, nuestro patrimonio histórico, nuestras cuevas, nuestra gastronomía y en definitiva todos esos atractivos que tiene nuestra comunidad, se ven día a día más reconocidos y demandados en cada rincón de España y en el mundo entero. Cantabria crece en atractivo, crece en servicios y crece en interés cultural, y todo ello hace que crezca en turismo lo que finalmente contribuye a que crezca nuestra economía. Debemos seguir así, sin aflojar el pulso, y toda nuestra comunidad se verá beneficiada por ello.
Por otra parte no me quiero olvidar de citar aquí la emoción de haber presentado la restauración del retablo de la Capilla Mayor de la Catedral de Santander. Como he expresado en el acto, en Cantabria disponemos de más de 1.000 iglesias que constituyen un riquísimo patrimonio arquitectónico y religioso, a las que queremos ir dedicando, en la medida de lo posible, los recursos necesarios para su perfecta conservación y mantenimiento. Ayer presenté la restauración de la de Santander, pero estamos en muchas más localidades y pueblos de nuestra comunidad, siempre con el fin último de enriquecer nuestro patrimonio y nuestra riqueza.
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