Hay personas en el mundo que consiguen partir el tiempo, personas que por sus hechos, su trabajo y su trayectoria, hacen que el mundo deba poner un punto y aparte y dividir el tiempo en un antes y un después.
Son grandes personas que destacan por ser sabios, por ser grandes científicos o descubridores, por su liderazgo, por su contribución a las artes y la cultura, o como en éste caso, por ser grandes deportistas mundiales, que son capaces de cambiar los caminos de su actividad e influenciar al resto del mundo con su trabajo y ejemplo. Y a una de estas personas que hoy se nos ha ido, la lloramos y la aplaudimos con la más profunda emoción.
Lloramos a Severiano Ballesteros porque ha sido un cántabro genial, un cántabro entrañable y sencillo que ha alcanzado en la vida las más altas metas, paseando su nombre y el de su tierra Cantabria por todos los rincones del mundo, y que hoy nos deja con su marcha, un vacío irremplazable en nuestra tierra y en nuestros corazones.
Y le aplaudimos porque lo hemos hecho siempre y lo seguiremos haciendo. Porque con su intuición y su maestría ha alcanzado los mayores triunfos mundiales en el golf, y porque ha sido el hombre que nos ha abierto los ojos a este deporte a miles y millones de personas. Es el hombre que ha conseguido con sus "eagle", con sus "birdie" y con sus triunfos mundiales, llenarnos de emoción e ilusión, llenarnos de admiración por el golf, y enseñarnos a conocer un poco más ese deporte del que antes de él, muy pocos hablaban y aún menos practicaban.
El nos acercó el golf a nuestras televisiones y nuestros hogares, y creó una tendencia y una escuela a la que posteriormente se han unido muchos grandes campeones.
Antes de él, el golf era desconocido y elitista, con él y después de él, el golf es cercano, conocido y entrañable, tal y como era él en persona.
En estos momentos, en los que tras su último "partido con la vida" ha alcanzado un merecido descanso, quiero enviar a todos sus familiares y amigos, el más sincero y entrañable abrazo y pesar por su marcha.
Severiano, siempre estarás con nosotros.