La industria vinculada a la Investigación, el Desarrollo y la innovación (I+D+i) y a las energías renovables, la educación y las infraestructuras serán las máximas prioridades de la política económica del PRC para los próximos cuatro años, con el objetivo de recuperar las tasas de crecimiento e impulsar la creación de empleo. Así lo recoge la ponencia ‘Política económica e infraestructuras’ que se someterá a la aprobación del X Congreso Regional del Partido y que defenderá, como vocal del Comité Ejecutivo, el también consejero de Obras Públicas, Ordenación del Territorio, Vivienda y Urbanismo, José María Mazón.
El documento, en cuya elaboración han participado Pedro Hernando, Bernardo Colsa, Javier López, Eduardo Ortiz y Luis Rodríguez, parte de la necesidad de acometer grandes reformas estructurales para hacer frente a la crisis económica, que deben concretarse fundamentalmente en el cambio del modelo productivo y el fomento de la educación para impulsar la llamada ‘industria del conocimiento’.
Para el PRC, esa evolución hacia un nuevo sistema alejado de las debilidades que han provocado la actual crisis no debe implicar renuncias en otros sectores, especialmente el sector primario o la construcción, que considera pilar “fundamental” del sector secundario y para la que postula apoyos públicos vinculados a la política de las infraestructuras, cuya mejora “ha sido uno de los elementos que más ha contribuido al desarrollo económico de la región y a su avance en el proceso de convergencia real con las medias nacional y europea”.
“La construcción representa alrededor del 11% del PIB de Cantabria y debe apoyarse decididamente desde los poderes públicos, no sólo por su importancia en la creación y destrucción de empleo, sino porque la construcción de infraestructuras es uno de los motores del desarrollo futuro”, subraya la ponencia.
La industria del futuro
Pero la gran prioridad del PRC en el campo industrial está ligada al I+D+i, con el propósito de situar a Cantabria “en la vanguardia del conocimiento” y promover un tejido empresarial “altamente competitivo”, con una apuesta clara por la investigación y el desarrollo de las energías renovables y, dentro de ellas, especialmente de la energía eólica terrestre y marina y la biomasa, por ser las más viables a corto plazo, conforme al objetivo europeo de generar con energías renovables una cuota del 12% sobre las necesidades energéticas de la Unión y el 22% de las necesidades de electricidad.
En el campo de la energía eólica, la ponencia regionalista plantea la revisión del Plan Energético de Cantabria (PLENERCAN), con especial atención a las potencialidades de la eólica marina, “cuyo desarrollo requiere un importante esfuerzo inversor en I+D+i”, y la energía minieólica, basada en aerogeneradores con potencia menor a 100Kw.
Por lo que respecta a la biomasa, destaca su contribución al balance energético de España, que la sitúa como la más importante de las renovables, con un potencial de creación de 100.000 puestos de trabajo directos en el horizonte de 2020, de los que más de 1.000 pueden situarse en Cantabria. Además, este sector contribuye a fijar la población de los entornos rurales, al propiciar la creación de nuevas industrias.
El PRC ejemplifica el potencial de este recurso en la central de biomasa que se inaugurará próximamente en Torrelavega, con 25 empleos directos y 100 indirectos, y la línea abierta por Sniace para producir biocarburantes, con una inversión de 110 millones y más de un centenar de puestos de trabajo directos.
La producción de energía marina es otro de los objetivos estratégicos del Partido Regionalista, en base al potencial energético del oleaje en la Cornisa Cantábrica, sobre el que ya se está desarrollando, de forma pionera en España, un proyecto experimental en Santoña, sin olvidar otras fuentes alternativas, como la energía solar orientada al abastecimiento de viviendas particulares.
Infraestructuras
La ponencia económica del PRC propugna igualmente la inversión en infraestructuras productivas, fundamentalmente en el área de las comunicaciones y la creación de polígonos industriales, por su contribución al desarrollo económico, el equilibrio y la cohesión territorial y la creación de empleo. Esta apuesta se concreta en varios planes estratégicos sobre de carreteras, ferrocarriles, obras e infraestructuras municipales, puertos, aeropuerto y desarrollo de suelo industrial.
En materia de carreteras, los principales objetivos pasan por una alternativa sostenible medioambientalmente para la Autopista Dos Mares, la mejora de la seguridad vial y la funcionalidad de la Autovía Torrelavega-Santander-Bilbao con la implantación del tercer carril y la finalización en los plazos previstos de la Autovía Solares-Torrelavega y del resto de las obras paralizadas por el Ministerio de Fomento. Todo ello complementado por el Plan de Carreteras de Cantabria, que primará la mejora de la calidad ambiental y constructiva de los 2.000 kilómetros de la red regional.
En ferrocarriles, la primera prioridad es la construcción de la línea de Alta Velocidad entre Santander y Madrid y su puesta en funcionamiento a finales de 2015, pero también incluye la construcción del Corredor Cantabria-Mediterráneo para la unión de Cantabria con Valencia a través de Bilbao y la potenciación de la red de cercanías de FEVE, que debe contemplar, entre otras actuaciones, una conexión de altas prestaciones regionales entre Castro Urdiales, Laredo, Santander y Torrelavega.
Por lo que respecta a las obras e infraestructuras municipales, el plan del PRC abarca no sólo la mejora de los servicios básicos, sino también el conjunto de dotaciones y equipamientos, incluidos los culturales, sanitarios, sociales y deportivos, mientras que el Plan Estratégico de Puertos incide fundamentalmente en la potenciación del puerto de Santander mediante el desarrollo de la Zona de Actividades Logísticas en los antiguos terrenos de CAMPSA y la incentivación del comercio de mercancías y de las rutas turísticas del mercado de los cruceros, además de la integración del espacio portuario en la ciudad de Santander, con mejoras en el Área Varadero de San Martín. Plantea además la culminación del Plan de Puertos de Cantabria, con la mejora de las infraestructuras portuarias de Castro Urdiales, San Vicente de la Barquera, Suances y Pedreña-Somo para conseguir “una red integral de instalaciones vinculadas a los proyectos económicos de la navegación deportiva y situar a Cantabria a la cabeza de España”.
La ponencia propone además la participación de la Comunidad Autónoma en la gestión del aeropuerto de Parayas con una fórmula similar a la cogestión del puerto de Santander, que contribuya a las políticas necesarias para consolidar y ampliar las rutas existentes y abrir la explotación al transporte de mercancías mediante la extensión del horario.
Y en lo relativo al desarrollo de suelo industrial defiende un plan estratégico definido por el Plan Regional de Ordenación del Territorio (PROT) y orientado a fomentar las instalaciones industriales en los corredores situados en el entorno de la Autovía de la Meseta y en la zona oriental, desde Entrambasaguas hasta Castro Urdiales. “El suelo industrial necesita un fuerte impulso para los próximos años como base del nuevo modelo productivo y Cantabria debe actuar sin complejos”, subraya.
Educación
El documento redactado por José María Mazón y su equipo incluye también las políticas educativas como “eje de futuro de la Comunidad Autónoma” y “la inversión más rentable”, por sus efectos tanto para el bienestar y el desarrollo personal de los ciudadanos como por su contribución a la cualificación del capital humano al servicio de la economía.
Aprovechar al máximo e incrementar el potencial de la Universidad de Cantabria, en su doble faceta docente e investigadora; avanzar hacia una sociedad bilingüe y capaz de afrontar el tránsito con los demás países europeos, intensificar la apuesta pionera que representa la Fundación Comillas por la enseñanza del español como sector de negocio y la aportación del Colegios del Mundo Unido a la educación como generador de recursos son los ejes más destacados de la apuesta regionalista por la industria del conocimiento.
Financiación
Finalmente, la ponencia aborda la financiación de esta nueva política económica a partir de un ajuste fiscal que concilie la reducción de ingresos provocada por la crisis económica y las necesidades de gasto en inversiones productivas, mediante un aumento de la recaudación progresista, “en el que aporten más los que más tienen”, y el establecimiento de garantías para que las aportaciones del Estado a las Comunidades Autónomas se realicen conforme a criterios de reparto que primen menos el factor población y más la dispersión y organización territorial.
El PRC entiende que la política económica debe primar la creación de puestos de trabajo con los máximos recursos disponibles, porque el empleo “no es sólo uno de los pilares de la actuación económica, sino también de la política social”. “Esta prioridad debe mantenerse pese a la contención del gasto que en el momento actual exige la sostenibilidad económica de nuestras cuentas, por lo que es necesario un ajuste que respete la solidaridad y al mismo tiempo repercuta de manera favorable en el desarrollo de la economía y la creación de empleo, primando la inversión productiva”.
Reformas nacionales
Aunque está centrada en las políticas que puede llevar a cabo el Gobierno de Cantabria en el ejercicio de sus competencias, la ponencia económica del Partido Regionalista también postula la necesidad de profundos cambios estructurales a nivel nacional, como la reforma laboral ya en vigor y que, a su juicio, “debe ser seguida con rigor para actuar con rapidez y flexibilidad si no da los frutos esperados”, o un cambio en el sistema de pensiones diseñado “por amplio consenso y respaldado por un pacto de Estado”.
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